Inicio Finanzas 5 mejores prácticas que pueden ayudar a que las sociedades empresariales duren...

5 mejores prácticas que pueden ayudar a que las sociedades empresariales duren más tiempo

Compartir

Cuando se trata de relaciones entre socios de un negocio, existen algunas reglas que pueden contribuir a formar una sólida columna vertebral en las sociedades exitosas.

Algunos emprendedores pueden tener mayor rapidez para asociarse con otra personas. Al fin y al cabo, ¿por qué no hacerlo? Puedes obtener más recursos, dos mentes, cuatro manos y mayor capacidad.

Pero la realidad es que las sociedades comerciales pueden fallar. Muy a menudo, los emprendedores juntan fuerzas por las razones equivocadas e ignoran las reglas no escritas para ser socios en los negocios. Aquí en Dinerista compartimos cinco prácticas para que no permitas que te suceda.

Tener cuidado de confiar en tu socio a la hora de formar la sociedad

A pesar de que es importante poder contar con tus socios, confiar en ellos es un asunto distinto.

Si estás entrando a esta sociedad porque te faltan conexiones, capital o incluso habilidades, quizás quieras reconsiderar. Utilizar una sociedad para conseguir lo que no tienes puede resultar en un desbalance de poder o resentimiento a largo plazo. Está bien beneficiarte de los recursos distintos a los tuyos, pero juntarte con otros emprendedores sólo porque necesitas de algo podría ponerte en una muy mala relación.

Buscar tus propios valores ¿Se ajustan a los de tu socio?

Es esencial mantenerse en la misma página con tu socio de principio a fin. Aunque ambos, con suerte, compartan las mismas metas de generar ganacias y ver el negocio prosperar, no necesariamente van a ser tus únicas motivaciones. Tus metas personales, profesionales y tus valores podrían definir la dirección que te gustaría que tomara tu compañía.

Dejando claro los ambos, roles y expectativas, puede ayudar a prevenir fallas de comunicaciones o ambigüedades acerca de lo que ambos quieren lograr.

Los socios exitosos a menudo comparten sus sueños entre sí para asegurarse de que la base de sus alianzas comerciales sea adecuada para soportarlos a ambos en sus propósitos. Si tu socio se niega a tener esta discusión, puede que no sea el adecuado.

Especificar y acordar tus responsabilidades y las consecuencias de no lograrlas

Tal cual como lo harías con un empleado, como dueño/a deberías tener responsabilidades y consecuencias de no completarlas. Casi siempre, tu socio tendrá una serie de habilidades distintas que aportar a la compañía. Definiendo ambos de tus roles y expectativas pueden prevenir problemas de comunicación en lo que ambos deben lograr.

Igualmente, establecer las consecuencias de no completar estas tareas, desde algo tan grande como la reducción del bono vacacional hasta algo como lagartijas al final del día, pueden promover la rendición de cuenta.

Una manera de asegurar el seguimiento es definiendo las métricas para determinar la ejecución. ¿Es un socio responsable de generar una cantidad anual de ventas o de llegar a un número determinado de nuevos clientes? Esto puede impedir que los dedos señalen cuando no se alcanzan los objetivos.

Ponerle una cifra a tu inversión en la sociedad empresarial

La mayoría de los negocios van a requerir una gran cantidad de inversión personal. Esto incluye tiempo y dinero. Si estás trabajando por un sueño, probablemente valga la pena. Pero cuando te sumas a la complejidad de la sociedad, no es difícil para una persona de repente estar contribuyendo más que la otra.

Para evitar eso, considera colocar límites antes de alcanzarlos. Habla con tu socio acerca de cuánto esperas colocar en la compañía. Si descubres que ambos esperan colocar distintas cantidades voluntariamente, está bien. Pero asegúrate de mantener total transparencia en este punto. De nuevo, documentar y establecer métricas puede ayudar a prevenir la amargura y la presión de los compañeros.

Plantear tu plan de extinción

Aunque a nadie le gusta considerarlo, las sociedades empresariales pueden terminar. Siempre existe una probabilidad que tú y tus socios rompan. Aunque puede no ser agradable, no tiene por qué ser feo. Esto es lo que conlleva un plan de extinción:

Idealmente, ya habrás creado un acuerdo de sociedad al inicio de la relación. Este indicaría cómo poner fin a la sociedad o cómo cambiar de socios. Es posible que quieras tener una conversación personal con el otro socio para discutir lo que potencialmente podría terminar su alianza y también dónde trazarías la línea divisoria.

El plan de disolución debe incluir un cronograma para todo el proceso de separación, especificar los pagos que se deben hacer a varios abogados y agencias de impuestos, documentos finales que necesitan ser llenados como declaraciones de impuestos, una lista de tareas que requieren ser completadas, tales como la valoración independiente de su negocio, y notificaciones a las partes interesadas de la disolución.

Las sociedades comerciales pueden ser difíciles. Simplemente que te caiga bien la(s) otra(s) persona(s) no garantiza que será un éxito. Pero cuando se hace bien, un socio de negocios puede ser una de las relaciones más importantes en tu vida. Puedes compartir el conocimiento colectivo, disfrutar juntos de los éxitos de la empresa y compartir la carga del estrés que conlleva el espíritu emprendedor. Estos consejos pueden ayudarte a mantener una relación próspera durante toda la vida de tu negocio.

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here